Como aprender ingles

Juegos de frozen 2

El polen de los chopos nos rodeaba, creando ese mantillo blanco de tacto esponjoso, tan gracioso de manipular como de hacer arder, ese mantillo que tanto se asemejaba a nuestros sentimientos, si bien buenos y perfectos, por otro lado muy inflamables y efimeros, tanto como el amor o la vida Juegos de frozen.

Yo veia en tus ojos mi vida, a tu lado, en el unico espejo que contaba para mi, el tuyo, las cuestiones como la fidelidad, el amor, la eternidad o la felicidad iban fugaces entre tus ojos y los mios, como señales de morse entre barcos a la deriva de un mar infinito, tratandose de comunicarse, tratando de Fuente.

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Y llegamos al lado del gran nogal, que vigila camino y caminantes, y a la sombra del ocaso, entre naranja, amarillo y negro fundimos nuestros labios en uno, transmitiendonos el calor de la tarde, el sentimiento de la vida, el ardor de la juventud, el deseo de la existencia…

Años depues, yo se que tu y yo nunca transitamos ese camino juntos, que aquella tarde estuvimos entre la multitud, yo espectante por tu presencia, tu perdida por mi impuntualidad, a la puerta de la vieja y desvencijada peña nos esperaba todo el publico improvisado para la representacion, al final tu y yo fuimos un grano de arena en el mar, pero para mi ese grano era el unico que existia, y es que se trataba de nuestras vidas…

Bajo la casa rural, sellamos nuestro amor, con un beso largo, apasionado, calido, y con una fotografia, bella y perdida estampa de felicidad, congelada en el tiempo invernal bajo los soles del abrasador agosto, decidimos que esta era nuestra vida y que la queriamos vivir como tal…

Años despues…

Años despues, casi inconscientemente, sobre un manto de blanca nieve, otra chica y yo paseabamos casi por el mismo escenario, cambiado por el tiempo, cambiado por la estacion, nos queriamos aun mas, o al menos eso parecia, era de noche, pero nos veiamos, creo que nuestras caras resplandecian a la luz de la luna mas que el manto blanco, nos mojamos, nos quisimos, dijimos las palabra magicas te quiero, nos volvimos al calor del hogar, a compartir cama, sueños y sentimientos, pero me temo, no fueron lo mismo, me temo, mi amor, que eso nunca se repetira.