Como aprender ingles

Ropa de hombres

Ayer me acordé de ella. ¡Jalagranputa…! Qué mujer, amigos, qué mujer. El caso es que durante esta semana, ha venido publicando una excelente y tórrida saga mi amiga Des, La Desordenada, bajo el título genérico (y particular, vamnos) de “Encuentro“, y ayer, ante las portestas de sus muchos incondicionales, ponía fin a la saga y nos desafiaba a continuarla. Sólo un cretino -yo- se atrevió a proponer un final alternativo… y en estas estaba cuando me acordé de Rose, mi tía abuela, la de Kansas Ropa de hombres.

Rose vive hoy, con su canario, Wilfred, en Kansas City, pero ha sido, detodalavida, de Alabama, donde la conocían con el apelativo cariñoso de Rose Laputa, que no significa lo que os estáis pensando, corazones, ay, qué traviesos… Laputa, en Alabama, hace referencia a ese tipo de mujeres que en el resto del mundo llamamos meretrices. Rose desarrollaba su profesión en Alabama con magnanimidad y acierto, y a ello se debió su prosperidad, insospechada en una furcia de tres al enlace.
Ropa de hombres 1
Rose tuvo tres clientes que se convirtieron en maridos:

Barmy, un irlandés mongoloide, borracho de cantina, jugador –malo- de monopoly hasta el vicio, y uno de los tipos más cenutrios que en el mundo han sido. ¿Qué por qué se casó con él? Preguntadselo a Rose (rose@nosigasesteenlace.com) que uno no está pa esas cosas. Barmy, además, es que no era ni medio guapo. Era bajito, poca cosa, cetrino, sucio… Recuerdo que a los niños les gustaba jugar al baseball con el tío Barmy cuando se emborrachaba. Barmy hacía muy bien de pelota, siendo esta su única virtud conocida.

Scrottal, su segundo marido, fue un episodio triste en su vida: no le dejó ni siquiera un mal recuerdo.

Y, por fin, Johnlennon YmcCartney, el tercero, un hombre insulso y con gafitas, como yo (como yo en lo de las gafitas, en lo de insulso… bueno, como yo y punto), que le dejó a mi tía Rose un mogollón de pasta y su gran casa de Kansas City.

Rose se mudó a Kansas City en busca de una nueva vida en el año… bueno, no me acuerdo en qué mierda de año, hombre, y para que la gente no la relacionara demasiado con su oscuro pasado, cambió su apellido y pasó a ser Rose Lafurcia con lo que la gente dejó de pensar de ella que era una puta y empezó a pensar si no sería, en realidad, una furcia. Tal vez por ello, Rose en seguida entró en sociedad en la gran urbe, y empezó a relacionarse de tú a tú con lo mejor de Kansas: proxenetas, traficantes de armas, publicitarios, ingenieros y asesinos a sueldo, algunos de ellos simpatiquísimos.